El cigarrillo está fabricado con diversos componentes
que lo hacen adictivo, entre ellos encontramos: níquel, cadmio, CO2, amoníaco,
acetona o alquitrán y el principio activo de la planta del tabaco: la nicotina.
Es muy común que un fumador reconozca que utiliza el tabaco como un método para
tranquilizarse y para equilibrar situaciones estresantes, ya que la nicotina es
un alcaloide cuya acción antidepresiva ha sido confirmada en varios estudios.